La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León informó que un juez especializado en justicia para adolescentes dictó sentencia condenatoria contra un adolescente de 14 años, tras encontrarlo responsable de los delitos de feminicidio y delitos vinculados con la desaparición de personas, en agravio de Britany Naomi Alvarado Retiz, una adolescente de 15 años cuyo caso conmocionó a la sociedad regiomontana.
La resolución judicial establece una medida de tres años de internamiento, la sanción máxima que permite la legislación mexicana para personas de su grupo de edad, además del pago de la reparación del daño, que incluye la indemnización por la muerte de la víctima y los gastos funerarios.
La condena corresponde a la máxima sanción para un adolescente
Durante una audiencia celebrada en julio de 2026, el juez resolvió imponer la pena máxima prevista en la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes para un infractor perteneciente al denominado grupo etario 2.
Aunque la gravedad del delito generó una amplia reacción social, la legislación vigente establece límites específicos para las sanciones aplicables a menores de edad. En este caso, la autoridad judicial determinó que tres años de internamiento representan la medida más severa contemplada por la ley.
Además del internamiento, el sentenciado deberá cubrir la reparación integral del daño, conforme a lo establecido por la legislación.
⚖️ SENTENCIA CONDENATORIA DE 3 AÑOS DE INTERNAMIENTO POR DELITO DE FEMINICIDIO
— Fiscalía Nuevo León (@FiscaliaNL) July 16, 2026
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, a través de la Fiscalía Especializada en Adolescentes en hechos ocurridos en enero de 2026 en Monterrey N.L.
Tras el desahogo de pruebas contundentes…
Las pruebas permitieron acreditar el feminicidio y el ocultamiento del cuerpo
Durante el juicio oral, un agente del Ministerio Público especializado en Justicia para Adolescentes presentó pruebas periciales, documentales y testimoniales que permitieron reconstruir los hechos y demostrar la responsabilidad penal del adolescente.
La Fiscalía informó que el conjunto de evidencias acreditó que el responsable privó de la vida a Britany Naomi y posteriormente ocultó el cuerpo mediante una sepultura clandestina, con la intención de impedir que fuera localizado por las autoridades.
Aunque la defensa intentó controvertir las pruebas presentadas durante el proceso, el juez concluyó que existían elementos suficientes para emitir un fallo condenatorio.

Así ocurrió el feminicidio de Britany Naomi Alvarado Retiz
De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron entre el 27 y 28 de enero de 2026 en la colonia Barrio La Industria, en Monterrey.
Las indagatorias establecen que Britany Naomi, de 15 años, acudió a un domicilio donde se encontraba el adolescente, con quien mantenía una relación de confianza. Durante su estancia fue víctima de violencia de género y posteriormente recibió un disparo con un arma de fuego que le provocó la muerte.
Después del crimen, el responsable trasladó el cuerpo en una carretilla hasta otro punto de la colonia, donde cavó un pozo para enterrarlo de forma clandestina e intentar ocultar el delito.
El hallazgo del cuerpo ocurrió semanas después, como resultado de las investigaciones realizadas por la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y la Fiscalía Especializada en Adolescentes.
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La Fiscalía explicó por qué el caso fue feminicidio
La autoridad ministerial precisó que el delito fue investigado y judicializado como feminicidio, al acreditarse diversas razones de género previstas en la legislación vigente.
Entre los elementos considerados destacan la relación de confianza entre víctima y agresor, los actos de violencia ejercidos antes del homicidio y las circunstancias en las que ocurrió el crimen, aspectos que permitieron configurar legalmente este delito.
La Fiscalía destacó que la sentencia es resultado del trabajo coordinado entre las áreas de investigación especializadas y los detectives de la Agencia Estatal de Investigaciones, quienes integraron el caudal probatorio que permitió obtener el fallo condenatorio.
La resolución judicial pone fin a una de las investigaciones de mayor impacto registradas durante 2026 en Nuevo León, un caso que generó indignación por la violencia ejercida contra la adolescente y por la forma en que el responsable intentó ocultar el crimen.
Si bien el adolescente recibió la máxima medida de internamiento permitida por la legislación, el proceso también contempla la reparación del daño a favor de la familia de la víctima, mientras las autoridades reiteran que el caso se resolvió conforme al marco legal aplicable a personas menores de edad.

