Con el propósito de proteger a la fauna silvestre y reducir riesgos para la ciudadanía, la División Ambiental del Estado llevó a cabo un operativo de inspección en las instalaciones del Club Hípico La Silla, ubicado en la zona de La Estanzuela, al sur de Monterrey.
La acción se derivó de múltiples reportes ciudadanos que alertaban sobre la presencia recurrente de ejemplares de oso negro, una especie protegida por la ley, en las inmediaciones del club, situación que encendió las alertas ambientales y de seguridad.
Manejo inadecuado de residuos atrae a osos negros
Las autoridades señalaron que los osos negros han sido atraídos por el manejo indebido de residuos sólidos urbanos, una práctica que genera riesgos tanto para los animales como para las personas.
La acumulación y disposición incorrecta de basura puede provocar que los ejemplares silvestres se habitúen a la presencia humana, afectando su comportamiento natural y poniendo en peligro su salud, además de incrementar la posibilidad de conflictos entre fauna y población.
Durante el operativo, personal especializado de dependencias estatales realizó una verificación detallada del manejo, almacenamiento y disposición final de los residuos, evaluando el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente.
La inspección cobró especial relevancia al tratarse de una zona colindante con la Sierra Madre Oriental, considerada un corredor biológico de gran importancia para diversas especies silvestres que habitan en Nuevo León.

Autoridades ordenan medidas inmediatas al Club Hípico
Como resultado de la revisión, la División Ambiental instruyó formalmente al personal administrativo y operativo del Club Hípico La Silla a implementar acciones inmediatas para corregir las irregularidades detectadas.
Entre las disposiciones emitidas se encuentra la recolección de los residuos acumulados y esparcidos, a través de un prestador de servicios autorizado, así como la sustitución de los contenedores actuales por otros que cumplan con las especificaciones de la norma NAE-SMA-009-2024.
Asimismo, las autoridades determinaron la suspensión de la actividad de disposición de residuos en el sitio, la cual se mantendrá vigente hasta que el establecimiento cuente con contenedores adecuados, que cumplan con las características técnicas establecidas en la normativa ambiental estatal.
Se advirtió que el incumplimiento de estas disposiciones puede derivar en sanciones administrativas, conforme a lo establecido en la legislación ambiental.

Las autoridades estatales hicieron énfasis en la corresponsabilidad de los establecimientos ubicados en zonas de interfaz urbano-forestal, subrayando que una gestión responsable de residuos es clave para prevenir conflictos con la vida silvestre.



