En un contexto marcado por los desafíos de la seguridad energética, la competitividad industrial y la protección ambiental, representantes del Gobierno de Nuevo León y expertos internacionales coincidieron en la urgencia de transformar el modelo energético del estado. Durante un encuentro estratégico, el Secretario de Medio Ambiente, Raúl Lozano Caballero, la Secretaria de Economía, Betsabé Rocha, y especialistas de la Agencia Danesa de Energía hicieron un llamado a fortalecer la colaboración entre el sector público y el sector industrial.
El objetivo central es consolidar la eficiencia energética como un pilar del crecimiento económico sostenible, permitiendo que la industria continúe expandiéndose sin comprometer los recursos ni el entorno ambiental.
De la regulación a la cooperación estratégica
Uno de los mensajes clave del encuentro fue la necesidad de evolucionar de un esquema basado en la imposición regulatoria hacia un modelo de cooperación estratégica, donde gobierno e industria trabajen como aliados.
Durante la reunión se destacó que la eficiencia energética no debe abordarse como una obligación aislada, sino como una herramienta que impulsa la rentabilidad empresarial, al tiempo que reduce impactos ambientales y fortalece la competitividad.
“No podemos pensar en energía sin pensar en economía y medio ambiente; son una sola unidad”
Raúl Lozano Caballero, Secretario de Medio Ambiente
El modelo planteado propone que las empresas organizadas en clústeres industriales asuman un rol activo como secretarías técnicas, generando diagnósticos, recomendaciones y soluciones propias para optimizar sus procesos de manufactura y consumo energético.
Este enfoque busca que la industria deje de ser solo un ente regulado y se convierta en protagonista del cambio, aportando conocimiento técnico, innovación y propuestas viables alineadas con la realidad productiva del estado.

Dinamarca, referente de éxito público-privado
La estrategia presentada toma como referencia la experiencia de Dinamarca, donde una alianza sólida entre gobierno e industria permitió generar más de 400 recomendaciones legales, posteriormente adoptadas por el Estado, con resultados positivos en eficiencia y sostenibilidad.
Bajo este esquema de responsabilidad compartida, el Gobierno de Nuevo León se compromete a ajustar marcos normativos, facilitar procesos y gestionar fondos de financiamiento, mientras que la industria asume el compromiso de monitorear, medir y reducir su consumo energético real.
Durante el encuentro se advirtió que la capacidad instalada de energía enfrenta límites claros. De no implementar medidas de eficiencia en el corto plazo, el crecimiento industrial podría verse frenado por la insuficiencia en el suministro eléctrico.
“Si la industria no se optimiza, llegará el momento en que no podremos suministrar la energía necesaria para su expansión”, alertaron las autoridades, enfatizando que la eficiencia ya no es una opción, sino una necesidad estratégica.

Nuevo León rumbo a estándares energéticos internacionales
Uno de los puntos críticos identificados es el uso de calor en procesos industriales, que representa hasta el 40% del consumo energético total. Ante este escenario, la estrategia priorizará la educación técnica y el cambio de comportamiento dentro de las empresas.
Además, se busca romper con el mito de que compartir prácticas de ahorro energético pone en riesgo los secretos industriales. Por el contrario, se destacó que la transparencia en eficiencia energética fortalece a todo el sector y lo vuelve más competitivo en mercados internacionales.
Las autoridades adelantaron que en los próximos días se realizará un evento masivo donde se presentarán los resultados de los clústeres piloto, así como las nuevas hojas de ruta energéticas que marcarán el futuro del estado.
Estas acciones permitirán que las empresas locales cumplan con los estándares internacionales, especialmente los exigidos por mercados como el europeo, donde la sostenibilidad y la eficiencia energética son factores clave de acceso y permanencia.


