Un fuerte despliegue de seguridad se registró en el municipio de Dr. Coss, Nuevo León, luego de que elementos de Fuerza Civil fueran atacados por civiles armados durante patrullajes estratégicos en brechas de la zona rural.
La agresión provocó una inmediata movilización coordinada entre la División de Inteligencia e Investigación de Fuerza Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA) y la Guardia Nacional, corporaciones que reforzaron la presencia táctica en el área para contener la situación.
De acuerdo con el reporte oficial, los hechos ocurrieron mientras los agentes realizaban recorridos georreferenciados cuando fueron sorprendidos por disparos provenientes de un grupo armado presuntamente vinculado a una célula delictiva generadora de violencia en la región.
Civiles armados abandonan arsenal durante la huida
Tras la agresión, los elementos estatales tomaron posiciones tácticas y repelieron el ataque, obligando a los presuntos delincuentes a escapar entre la maleza a bordo de diversas camionetas.
Durante la huida, los atacantes dejaron abandonado un importante arsenal compuesto por 13 armas largas de distintos calibres, cargadores abastecidos, chalecos balísticos y un fusil Barrett calibre .50, considerado uno de los rifles de mayor poder utilizados por grupos criminales debido a su capacidad de alcance y penetración.
Además del armamento, las autoridades localizaron vehículos tácticos presuntamente utilizados por los agresores para desplazarse por la zona rural del municipio.
Luego del intercambio de disparos, las corporaciones implementaron un amplio perímetro de seguridad para resguardar el área y evitar riesgos adicionales.
Elementos de Fuerza Civil permanecieron en el sitio mientras se realizaban las labores de inspección y aseguramiento del armamento, así como la búsqueda de posibles indicios relacionados con el grupo armado que logró escapar.
La intervención permitió mantener bajo control la situación en una región donde las autoridades han intensificado los operativos por actividades relacionadas con grupos delictivos.
FGR continuará con las investigaciones
Debido a la magnitud del aseguramiento y al tipo de armamento localizado, el caso fue turnado a la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que continuará con las investigaciones correspondientes.
Las autoridades federales buscarán determinar el origen de las armas, la posible relación con organizaciones criminales y la identidad de los responsables del ataque contra elementos estatales.
El aseguramiento del fusil Barrett y del resto del arsenal vuelve a evidenciar el nivel de armamento utilizado por grupos criminales que operan en zonas rurales del noreste del país.
La presencia de armamento de alto poder y vehículos tácticos representa uno de los principales desafíos para las corporaciones de seguridad en la región, especialmente en municipios colindantes con otras entidades donde operan células criminales.
