Un operativo de inteligencia en el norponiente de Monterrey derivó en la captura de un ciudadano estadounidense con orden de aprehensión vigente en su país, lo que activó protocolos de coordinación internacional.
Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones realizaron la detención en el cruce de avenida Ruiz Cortines y calle Pelícano, en la colonia Valle Verde, mientras llevaban a cabo labores tácticas en la zona.
La acción tomó relevancia debido a que el detenido era requerido por autoridades de Estados Unidos por su presunta relación con delitos contra la salud y narcotráfico, lo que lo convertía en un objetivo de interés para agencias internacionales.
Confirman orden de captura en Estados Unidos
Tras asegurar al sospechoso, las autoridades procedieron a verificar su identidad, confirmando que se trataba de Julious “N”, también conocido como Reynaldo “N”, de 50 años.
El detenido contaba con una orden de aprehensión vigente emitida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, además de estar vinculado a investigaciones de la Drug Enforcement Administration (DEA).
Este hallazgo elevó el nivel del caso, al tratarse de un individuo con presuntos vínculos con redes de narcotráfico de carácter internacional.
Así fue ubicado el sospechoso en Valle Verde
De acuerdo con el reporte oficial, los agentes detectaron al individuo en actitud sospechosa mientras manipulaba un objeto en la vía pública.
Al notar la presencia policial, el hombre intentó ocultar un envoltorio, lo que motivó una revisión precautoria por parte de los elementos de investigación.
Durante la inspección, se le encontró una bolsa con hierba verde seca con características de la marihuana, situación que derivó en su detención en flagrancia, conforme a los protocolos establecidos.
Queda a disposición de autoridades mexicanas
El ciudadano estadounidense fue puesto a disposición de un agente del Ministerio Público especializado en narcomenudeo, quien determinará su situación legal en territorio mexicano.
De forma paralela, se notificó a las autoridades migratorias, lo que abre la posibilidad de un proceso de deportación o extradición, dependiendo de los acuerdos legales entre ambos países.
El caso pone en evidencia la coordinación entre autoridades locales y organismos internacionales para ubicar y detener a personas buscadas por delitos de alto impacto.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar si el detenido operaba de manera independiente o formaba parte de una red más amplia en la región.

