Un asalto de alto impacto sacudió al municipio de Guadalupe, Nuevo León, luego de que un grupo de hombres armados irrumpiera en una sucursal del Banco del Bienestar y escapara con un botín estimado en más de 5 millones de pesos en efectivo.
El hecho generó una fuerte movilización de corporaciones de seguridad y encendió las alertas entre vecinos y comerciantes de la zona, quienes observaron el despliegue policiaco tras conocerse el millonario robo.
Delincuentes aprovecharon el cierre de la sucursal
De acuerdo con los primeros reportes, el atraco ocurrió cuando la sucursal bancaria, ubicada en la colonia Torremolinos, se encontraba en proceso de cierre de operaciones.
Al menos tres sujetos armados ingresaron al inmueble y sometieron al personal que permanecía en el interior. Los empleados fueron amenazados con armas de fuego para impedir cualquier intento de resistencia o solicitud de ayuda.
Las autoridades indicaron que los responsables actuaron con rapidez y aparente coordinación, lo que les permitió tomar el control de la situación en cuestión de minutos.
Durante el asalto, los delincuentes no solo exigieron la entrega del dinero disponible en la sucursal, sino que también retiraron los teléfonos celulares de los trabajadores.
Esta acción habría tenido como objetivo retrasar la comunicación con los cuerpos de seguridad y facilitar la huida de los responsables.
Tras obtener el efectivo, los presuntos asaltantes abandonaron el lugar sin que hasta el momento se conozca con precisión el medio de transporte utilizado para escapar o la dirección que tomaron después del robo.
Movilización policiaca tras el millonario atraco
Una vez reportado el asalto, diversas corporaciones de seguridad desplegaron un operativo en los alrededores de la sucursal bancaria para intentar ubicar a los responsables.
Sin embargo, pese a la rápida reacción de las autoridades, no se reportaron personas detenidas en las horas posteriores al robo.
La noticia generó preocupación entre habitantes del sector, quienes señalaron que la acción criminal ocurrió en un lapso muy corto y sin que pudiera evitarse el saqueo de la institución financiera.
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León ya inició las investigaciones correspondientes para esclarecer el caso e identificar a los participantes en el asalto.
Como parte de las diligencias, agentes ministeriales analizan grabaciones de cámaras de videovigilancia instaladas en la sucursal y en calles cercanas, con el objetivo de reconstruir los movimientos de los delincuentes antes y después del robo.
Las autoridades también trabajan para determinar si los responsables contaban con información previa sobre la operación del banco o si actuaron siguiendo una planeación específica para cometer el atraco.

