El caso de Diana Belén García Alfaro, rescatista de animales conocida en redes como Anaid, ha dado un giro clave tras la detención de su pareja sentimental, señalado como presunto responsable de su feminicidio en Tultitlán, Estado de México.
La captura ocurrió el 1 de abril, como parte de las investigaciones que buscan esclarecer el crimen que ha generado indignación nacional y ha puesto nuevamente el foco en la violencia contra mujeres defensoras.
Autoridades del Estado de México confirmaron la detención de Octavio Enrique “N”, quien mantenía una relación cercana con la víctima, lo que refuerza la principal línea de investigación.
El operativo también derivó en la captura de otras dos personas, aunque hasta el momento no se ha detallado su posible implicación en el caso.
El detenido fue trasladado bajo un fuerte dispositivo de seguridad a instalaciones de la Fiscalía, donde enfrentará el proceso correspondiente.
🚨#AlertaADN
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) April 1, 2026
Detienen a Octavio Enrique “N”, pareja sentimental de Diana Belén García, y a dos sujetos más, señalados como presuntos responsables del feminicidio de la rescatista de animales 🚔🔴
📹: Maricruz Rivera pic.twitter.com/9tjrnS4DLH
Una desaparición que terminó en tragedia
Los familiares perdieron contacto con Diana Belén, de 37 años, el 18 de marzo; los allegados interpusieron la denuncia formal el día 19 marzo. Su búsqueda movilizó a colectivos, activistas y ciudadanos que exigían su localización.
Días más tarde, el 25 de marzo, fue hallada sin vida en el mismo municipio, confirmando el peor escenario. El caso rápidamente escaló en redes sociales, donde su labor como rescatista de perros era ampliamente reconocida.
Uno de los elementos más alarmantes del caso es que la víctima había denunciado previamente amenazas y agresiones, lo que hoy forma parte central de la investigación.
A través de sus redes sociales, Diana Belén había alertado sobre el riesgo que enfrentaba por su labor de rescate animal y defensa.
Incluso, días antes de su desaparición, mostró evidencias de violencia física y denunció el presunto envenenamiento de algunos de sus animales.
Presunta represalia tras denunciar maltrato animal
Las primeras versiones apuntan a que el crimen pudo haber sido una represalia directa por la denuncia, lo que ha encendido alertas sobre posibles actos de intimidación y violencia.
Los atacantes irrumpieron en el domicilio de Anaid para sustraer a sus mascotas; el grupo armado secuestró a la joven y a los ejemplares tras desatarse un altercado en la vivienda.
Días después, su cuerpo fue localizado sin vida, en un hecho que ha sido interpretado como un acto de violencia extrema ligado a la defensa de los animales.
Tras la difusión del caso, activistas y ciudadanos han exigido a las autoridades del Estado de México una investigación transparente y a fondo, que permita identificar a los responsables y esclarecer los hechos.
También se ha hecho un llamado a reforzar la atención a denuncias relacionadas con maltrato animal y violencia, así como garantizar la seguridad de quienes se atreven a alzar la voz.
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— ULTIMAHORAENX (@ULTIMAHORAENX) March 31, 2026
RESCATISTA DE ANIMALES HALLADA SIN VIDA EN TULTITLÁN
DENUNCIÓ AMENAZAS DE VECINOS Y NO RECIBIÓ PROTECCIÓN
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Diana Belén García Alfaro, de 37 años, activista y rescatista de perros en la colonia Sierra de… pic.twitter.com/Ej1qLacc9S
Indignación nacional y exigencia de justicia
El feminicidio de la activista generó una fuerte reacción de organizaciones y colectivos. La Red de Defensoras de Derechos Humanos condenó el crimen y exigió una investigación con perspectiva de género.
“Exigimos garantías de protección inmediata para todas las defensoras”, señalaron en un comunicado.
La presidenta Claudia Sheinbaum revisó el estatus del caso; la mandataria admitió la gravedad de los hechos, acción que instruye el fortalecimiento de los mecanismos de protección para las mujeres.
La historia de Diana Belén refleja los riesgos que enfrentan quienes defienden causas sociales, especialmente en contextos donde existen amenazas previas.
Su labor como defensora de animales la convirtió en una figura visible, pero también vulnerable ante agresiones que, según las investigaciones, no fueron atendidas con la urgencia necesaria.
Hoy, su caso se suma a la lista de feminicidios que exigen justicia, pero también acciones concretas para evitar que otras mujeres enfrenten el mismo destino.
La investigación continúa, mientras la sociedad exige respuestas claras y castigo para los responsables.
