El legendario músico, compositor y productor de salsa Willie Colón fue despedido este lunes 9 de marzo en Nueva York.
El homenaje se llevó a cabo en la emblemática catedral de San Patricio, donde seguidores, familiares y músicos se reunieron para darle el último adiós al artista que marcó una época dentro de la música latina.
Colón fue despedido con los ritmos que lo llevaron a conquistar escenarios de todo el mundo. Afuera del templo, decenas de admiradores se congregaron para rendir tributo al integrante de las históricas Estrellas de Fania, una agrupación fundamental para la expansión internacional de la salsa.
La despedida estuvo marcada por aplausos, cantos y la presencia de seguidores provenientes de distintos puntos de Estados Unidos y otros países, quienes quisieron acompañar el último recorrido del artista.
“La Murga” y los trombones marcaron el homenaje
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando comenzó a sonar “La Murga”, también conocida como “La Murga de Panamá”, uno de los mayores éxitos de Willie Colón, grabado en 1970 junto a Héctor Lavoe, con quien formó uno de los dúos más influyentes de la historia de la salsa.
Una banda de trombones interpretó la canción, instrumento que marcó el sello distintivo del sonido de Willie Colón a lo largo de su trayectoria musical.
La interpretación resonó con fuerza justo cuando las puertas de la catedral se abrieron para permitir el ingreso del ataúd con los restos del artista, fallecido el 21 de febrero.
El homenaje musical continuó mientras los asistentes coreaban otras canciones icónicas de su repertorio, recordando el legado que dejó dentro del género.
⚫ | Con una misa pública en Nueva York dan último adiós a Willie Colón, la leyenda de la salsa.pic.twitter.com/sYiYhTIYux
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) March 9, 2026
Fans cantan sus éxitos en la Quinta Avenida
El ambiente en la Quinta Avenida de Nueva York se transformó en una especie de celebración musical en honor al artista. Entre aplausos y pasos de salsa, los seguidores corearon “Che Che Colé”, composición de Willie Colón incluida en su álbum “Cosa Nuestra” (1969).
También se escuchó “Idilio”, del disco “Hecho en Puerto Rico” (1993), otra de las piezas más recordadas dentro de su trayectoria. Mientras sonaban las canciones, el público levantó banderas de Puerto Rico, Ecuador y otros países latinoamericanos.
Una misa bilingüe y el último deseo de Willie Colón
Antes del homenaje público, se celebró una misa en inglés y español dentro de la catedral. El obispo Joseph Espaillat, de origen dominicano, recibió el ataúd de madera a las puertas del templo y encabezó la procesión hacia el altar.
Durante la ceremonia, alguaciles del condado de Westchester escoltaron el féretro. En ese lugar vivía el artista, donde también colaboró como voluntario y llegó a ocupar el cargo de “teniente sheriff”.
El servicio religioso incluyó un emotivo panegírico que pronunciaron sus hijos, Diego y Alejandro Miguel, quienes recordaron la trayectoria de su padre y el fuerte vínculo que mantuvo con su comunidad y con la música.
